TOULOUSE
Se trata de una secuencia, un interludio de la película *Bande à part*, antes de que la historia se torciera. De esa idea descabellada surgió otra idea igual de descabellada: la de hacer que siete actrices y actores de La Troupe du Théâtre de la Cité recorrieran toda la obra de Godard a toda velocidad.
¿Qué nos dicen de nosotros estas dos locas carreras, separadas por sesenta años —lo que equivale a toda una vida—? ¿De lo que éramos?
¿De lo que somos? ¿De en qué nos hemos convertido? ¿De lo que queríamos ser?
Más de medio siglo recorrido a la velocidad de la luz. ¿Son esos jóvenes apresurados de ayer, hoy en día, hermanos y hermanas o perfectos desconocidos? ¿Y no nos hemos convertido, tal vez, también nosotros en perfectos desconocidos para nosotros mismos?
Nueve minutos y cuarenta y tres segundos, una eternidad. Para los espectadores y espectadoras que acaban de entrar en la sala, lo único que se puede decir son unas pocas palabras: dragones de pacotilla, lucha, crítica, transformación, Cahiers du cinéma, la guerra de Argelia, Technicolor, geometría, genio maligno, montaje, Palestina, setecientos signos, semiología, 1968, contradicción, disputa, lenguaje, revolución, Herald Tribune…