SAINT-ORENS-DE-GAMEVILLE
Los dos músicos han elegido rendir homenaje al estuario, ese lugar fascinante donde el agua dulce se encuentra con el agua salada, revelando posibilidades insospechadas al igual que sus inspiraciones musicales.
Junto a ellos, su cómplice de siempre, el fabuloso percusionista Patrick Graham, insufla ritmos y matices a esta profunda y hechizante conversación sonora. Llevados por este sutil tejido de sonidos y voces, el tiempo parece suspenderse y los espíritus se calman.