TOULOUSE
La velada también rinde homenaje al instrumento con el segundo concierto que Richard Strauss le dedicó. Esta obra recupera una claridad mozartiana, rasgo que comparte con la Sinfonía n.º 5 de Schubert. Al componer para la trompa, Strauss pensaba sin duda en su padre, considerado en su época como uno de los mayores virtuosos de este instrumento. Junto a Alexander Soddy, reconocido tanto en el ámbito operístico como en el sinfónico, la Orquesta del Capitole cuenta con un intérprete excepcional, a la altura de su predecesor: Stefan Dohr, primer trompa solista de la Filarmónica de Berlín.