TOULOUSE
Lo que la distingue es su gusto por los nuevos descubrimientos: para su primer recital en Francia, concede un lugar de honor al bohemio Voříšek, contemporáneo demasiado olvidado y gran amigo de Schubert, del que se escuchará la Sonata D. 845.
En el programa:
– VOŘÍŠEK: Impromptus op. 7 n.º 1, n.º 2, n.º 4, n.º 5 y Rhaposdies op. 1 n.º 9, n.º 3
– SCHUBERT: Sonata en la menor D845