TOULOUSE
Esta vez, le invita al cálido e íntimo marco del Salón de Marvejol, un lugar excepcional donde la música y la danza se entrelazan para ofrecer una velada atemporal.
Acompañada por la misteriosa bailarina, Gabrielle toca su arpa con una sensibilidad única, mezclando melodías celtas, clásicas y modernas. Cada nota vibra en este escenario de piedra y luz, cada movimiento de danza es una extensión de la melodía, creando una armonía hechizante en la que la poesía cobra vida ante sus propios ojos.