TOULOUSE
El azul oscuro es una barca arrastrada por los remolinos. El azul oscuro es tener miedo. Es adentrarse en las propias profundidades.
Allí donde todo se mezcla, donde el azul oscuro lo invade todo, se vuelve negro, aceitoso. El azul oscuro es ver cómo los rayos del sol se reflejan en ese aceite. Es sentir el oro del día que ilumina bajo la superficie y dejar que nos envuelva.