TOULOUSE
A través de anécdotas autobiográficas, BOULE nos ofrece un relato original que oscila entre el humor y la emoción; como es habitual en él, dirige una mirada a la vez divertida y tierna hacia los seres humanos. Canciones poéticas, a veces surrealistas, un estilo de guitarra preciso y rico en influencias (Brasil, Grecia, Irlanda, …) conforman un espectáculo en solitario original y alegre. BOULE evoca sus comienzos en los escenarios, Normandía y encuentros insólitos que le llevarán a la posteridad (o no…).
Es hora de hacer balance de veinte años de carrera; Boule se desahoga y, en su interior, hay un bonito caos.
El público sale entretenido y convencido de difundir la buena noticia: BOULE es imprescindible.
BOULE, como un cubo pero redondo. Hablador, apasionado, sincero, modesto. Quien lo haya visto sobre el escenario habrá comprendido rápidamente que ese es su punto fuerte, su terreno de juego favorito, su pasaporte de validez indefinida. Una musicalidad, un sonido, un tono… Improvisa, juega con su humor pintoresco, hace malabares con los silencios, las imágenes y las intervenciones del público. Sin censura, solo un placer delicioso. Cine sin artificios.