TOULOUSE
Los dos artistas se conocían desde hacía mucho tiempo en París, sin sospechar que algún día unirían sus respectivas pasiones por la música. Reunidos por una serie de afortunadas coincidencias en el Lot, e impulsados por sus respectivas espiritualidades, fue allí donde los músicos buscaron juntos durante varios meses su identidad musical: Raphaël, procedente del mundo del jazz, y Anna, del ámbito clásico.
Finalmente, ofrecieron su primer concierto en agosto de 2024, y fueron aclamados de inmediato por la prensa local.
La traducción al francés de «Aether» es «éter», que hasta 1905 se consideraba la sustancia que llenaba el espacio, permitiendo diversas interacciones entre los cuerpos.
Un concierto con el dúo Aether es una experiencia musical híbrida y rica. El proyecto de ambos músicos: tender puentes entre diferentes géneros musicales, para reunir a oyentes de culturas a veces muy distantes. Dar a conocer la música clásica desde una perspectiva especial (canciones del gran repertorio, a veces interpretadas de forma íntima ante el micrófono, o bien a capella, deambulando por el espacio para llevar la voz hasta el oyente). Incorporar armonías de jazz para enriquecer las líneas sencillas y tradicionales de canciones infantiles como «Colchiques dans les prés» o «A la claire fontaine».
En ocasiones, Aether también invita al público a cantar estas melodías conocidas, para experimentar la sensación única de formar parte de un conjunto vocal.
Desde sus inicios, Anna y Raphaël escriben sus propias obras, con el objetivo espiritual e ideal de sanar, apaciguar y cuidar el alma. Él se encarga de los paisajes pianísticos con influencias románticas, mientras que ella aporta una línea melódica depurada. Se inspiran en textos sagrados (Salve Regina) o procedentes de la literatura (Russe et bleu, basado en un poema de Pushkin), pero también en sus propios textos, que giran en torno al mismo tema: la inmensidad, la divinidad, la relación con lo vivo y con lo invisible.