MEZE
Seul-en-scène de Thomas Poitevin¿La continuación de “Thomas joue ses perruques”? Sin pelucas, pero con personajes dulces, duros, divertidos, tristes, locos, llenos de sus pequeñas neurosis y de sus grandes líos de carácter. Y usted, y yo, y estos personajes, nos hacemos todos la misma pregunta: ¿cómo lograr convivir? Y como es un espectáculo, la gran pregunta lleva a otras: “¿Podemos echar de menos en secreto a Jacques Chirac y practicar el discurso inclusivo?” o “C ki g perdu tous mes numéros?” En resumen, está en ciernes, pero te prometo que es rica. No gordo, pero rico. Como todos esperamos serlo algún día