TOULOUSE
En una ficción rocambolesca que a veces raya en lo absurdo, con su variopinta galería de personajes —entre los que se encuentran una novia fugitiva, una beatboxer enamorada y otros personajes singulares, donde la autora feminista Mélissa Zehner continúa su búsqueda de una escritura consoladora, poniendo palabras a los actos de silenciamiento.
A través de las trayectorias de personajes con historias caóticas —algunos de ellos habituales de los centros psiquiátricos—, *Les Palpitantes* intenta comprender el impacto de la violencia intrafamiliar en nuestros cuerpos y nuestras mentes. ¿Cómo aborda la sociedad el sufrimiento psíquico causado por los traumas y cómo lo trata?
Y, en un sentido más amplio, ¿qué hacemos con nuestra ira?
Así pues, mediante el poder de las palabras, el uso de ritmos crudos y viscerales, pero también a través de canciones suaves con toques modernos, Les Palpitantes intentan convocar sobre el escenario a los fantasmas que nos acechan; las malditas a las que tememos, las locas muertas y, por supuesto, las niñas enfadadas que viven en nuestro interior.