TOULOUSE
¿Cómo responder al gran caos del mundo, que se desboca a toda velocidad a la menor ocasión? Ante este desbordamiento («gush»), Julie Botet, Max Gomard, Philomène Jander, Zoé Lakhnati y Simon Le Borgne abordan la cuestión. A la precipitación hay que imponerle la paciencia, y al desorden conviene oponerle la sobriedad. Es en este movimiento conjunto donde los bailarines y bailarinas se enfrentan a lo absurdo de nuestras sociedades. Acompañados por las composiciones musicales de Ulysse Zangs, participan en una lenta procesión sobre un suelo que poco a poco se va cubriendo de objetos, como los vestigios de una especie en vías de extinción. Un levantamiento suspendido hasta la liberación de los cuerpos.