TOULOUSE
No paga a sus trabajadores ni salda sus deudas. Ivanov se siente abrumado por la «tristeza de vivir» y no sabe qué hacer al respecto. Ivanov es el paria ideal de esta pequeña sociedad provincial llena de prejuicios y aburrimiento.
Ivanov es el abanderado del fracaso colectivo de sus contemporáneos, hombres y mujeres rusos de la década de 1890… ¿o acaso no se trata de nosotros? Por suerte, todo esto es «para partirse de risa» al observarlo y describirlo, pues, siguiendo la línea progresista de la Ilustración, Chéjov suele preferir «reírse de ello antes que tener que llorar por ello».