TOULOUSE
Estos depósitos se convierten en materia de juego, clasificados, manipulados y transformados por el dispositivo. A medio camino entre un protocolo científico descabellado y un ritual absurdo, organiza un ciclo de recogida y expulsión de emociones.
Con humor y ternura, el espectáculo explora lo que circula, se adhiere o desborda en cada uno de nosotros.
El público se convierte en protagonista de una experiencia colectiva de liberación.