TOULOUSE
Ella no lo sabe, pero el tren está lleno de familias judías camino de los campos de exterminio. La pobre leñadora guarda estos trozos de papel como preciadas posesiones sin saber lo que hay escrito en ellos, porque no sabe leer.
Un día, espera otro regalo, algo que pueda ayudarles a ella y a su marido a vivir mejor. Un día, un gran paquete envuelto en un hermoso chal dorado cae del tren… En él, un niño…
Este sublime cuento de Jean-Claude Grumberg se presenta en forma de lectura escenificada acompañada al piano por Swan Starosta.