TOULOUSE
En 2058, en la Sorbona, una reconocida psicohistoriadora, Francesca Corrini, atiende a un paciente fuera de lo común: E. Macron, de 79 años, cuatro veces presidente de la República… y aún candidato. ¿Su síntoma? Un deseo irrefrenable de volver al poder. Otra vez. El protocolo es sencillo: una única sesión, pública y radical, para
curarlo en 1 h 20 min.
A través de recuerdos revividos, inmersiones en el inconsciente, magdalenas alucinadas y visiones políticas delirantes, la analista y su paciente desentrañan una obsesión, hasta que surge una pregunta más amplia: ¿por qué, a pesar de todo, siempre se le ha reelegido?
Entre psicoanálisis salvaje, ciencia ficción política y farsa trágica, *La terapia de Emmanuel Macron* disecciona una relación tóxica: la de un hombre y un país incapaces de separarse.
Un cara a cara divertido, cruel y vertiginoso, en el que se ríe mucho y en el que algo, poco a poco, empieza a doler.
¿Y si el problema no fuera solo él?