TOULOUSE
Tienen una hipoteca, gallinas y un robot de cocina multifunción.
Se han aficionado al bricolaje y al pádel, e incluso a veces dan bucólicos paseos los domingos.
En resumen, los Gemelos se han convertido en adultos.
Por suerte, ahora que se acercan a los cuarenta, todavía hay un lugar donde la chispa de su alma infantil no pide más que estallar: ¡el escenario!
Entre cambiar pañales y fijar una estantería, se han tomado el tiempo de escribir nuevos chistes para dar a luz un espectáculo 100 % nuevo.
Un paréntesis de alegría en el que Steeven y Christopher se mantienen fieles a los pilares que han marcado su éxito durante 15 años: ritmo, complicidad, originalidad, sinceridad y siempre un toque de locura.