TOULOUSE
La imaginación de Madame Olala parece infinita. Y menos mal, porque a su alrededor todo parece poder cobrar forma. En un encuentro entre el escenario, el dibujo y la composición musical, en un dispositivo concebido como un campo de experimentación, «Olalaland» pone la técnica al servicio de la poesía. Un cuento épico y maravilloso escrito como un torbellino de imágenes, ilusiones, sonidos y colores. Siguiendo la estela de sus anteriores espectáculos presentados en el Teatro Garonne (Ainsi la bagarre en 2022 y Madame L’Aventure en 2024), Lionel Dray y Clémence Jeanguillaume conciben una forma sin igual, en la que el universo del cómic y la música se unen en un gran alboroto absurdo y poético.