TOULOUSE
Pero está dando vueltas en blanco y sus juegos habituales la aburren. Así que se le ocurrió una idea: salir a descubrir el mundo exterior, lo desconocido. Acompañada de su fiel lámpara de papel y de sus objetos, se pone en marcha.
Poco a poco, aparecen colores y papeles nuevos, que dan lugar a pequeños bailes sorpresa y a momentos llenos de humor y poesía.