TOULOUSE
Este concierto, ofrecido por P. Langot con un violonchelo Bernardel de 1829 y F. Henry, pone de relieve dos grandes figuras del Romanticismo, Chopin y Schumann, famosos sobre todo por sus obras para piano. Ambos escribieron importantes piezas para piano y violonchelo, que les parecía el instrumento ideal para imitar la voz humana y cantar el grito del corazón.