TOULOUSE
Falso alocado y auténtico observador de la gente y del tiempo que pasa, San-Nom traza, a través de su mirada y de sus vivencias, el retrato de una época que cojea y rinde homenaje a quienes viven las derrotas con alegría. El lenguaje es a veces crudo, pero el toque de humor salva lo que queda de la vida, a golpe de cañones, guitarras y… acordeón. Rechazando encasillarse en un género musical, prefiere abrirlos todos para crear su propio estilo con letras que oscilan entre «el optimismo, el pesimismo y… la neutralidad ». Con este tercer álbum, «Sans succès», entre confidencias y consecuencias de la vida, el éxito está profetizado.
«Sans (¡con S!) succès», ¿de verdad? Hagamos mentir a quien no sabe mentir.