TOULOUSE
Sin modernizar los textos, la puesta en escena consigue que resuenen en nuestra época gracias a una escenografía minimalista, un vestuario contemporáneo y una energía interpretativa contagiosa.
Malentendidos, celos, fingimientos, sátira de la medicina: la risa está presente en todas partes, pero también nos habla de nuestros defectos, nuestros miedos y nuestros impulsos amorosos. Interpretada por un reparto joven, esta obra recupera el espíritu del teatro popular, donde el lenguaje de Molière sigue siendo claro, divertido y tremendamente eficaz. Una invitación a redescubrir un clásico que no ha perdido ni un ápice de su mordacidad.