GARDOUCH
Un ingenuo espectador llega al escenario con su carrito de la compra y decide… montar su propio espectáculo. Con nada más que una imaginación desbordante, “Placide” transforma cada objeto, retuerce cada situación e improvisa con el público para crear un momento único, lleno de sorpresas y poesía.
Equipado con su asombroso circo de cucharas, realiza una serie de trucos de prestidigitación, juegos infantiles, descubrimientos visuales y momentos musicales.
Todo se transforma en sus manos y se convierte en un pretexto para la risa, el sueño y la emoción.
Porque detrás del humor, todo es amor y humanidad, en una alegre ceremonia que rinde homenaje a Réquiem, su compañero de viaje, su “parte de ángel”.
Tras el espectáculo tendrá lugar una charla a pie de escenario, un momento especial para que el artista hable con los niños y sus cuidadores sobre el mundo de “Placide” y su divertida vida.
Un espectáculo poético y generoso para todas las edades, que hará las delicias de grandes y pequeños.