TOULOUSE
¿Un embajador moderno del folclore de Auvernia? No. ¿Una fusión neotradicional? Tampoco. ¿Un renovador electrónico de un patrimonio en peligro de extinción? Tampoco.
Desde su creación en 2014, Super Parquet no se impone ningún marco y se permite todo: la fiesta, el baile, el sudor, el trance, las sacudidas y, sobre todo, la celebración colectiva.