TOULOUSE
Tras asumir el poder el 17 de junio de 1940, el mariscal Pétain instó a firmar un armisticio con la Alemania nazi. Al día siguiente, el 18 de junio, en Londres, Charles De Gaulle lanzó su famoso llamamiento a través de la BBC. Símbolo de esperanza, afirma con palabras contundentes que la guerra, que ya se ha convertido en mundial, no ha terminado: «Pase lo que pase, la llama de la resistencia francesa no debe apagarse y no se apagará».
La «ciudad rosa» se encuentra en zona no ocupada. Ya es una tierra de acogida, pero su atractivo aumenta cuando los pueblos huyen del auge de los extremistas. Españoles, franceses, italianos, polacos y muchos otros acuden allí en busca de refugio. Los nazis no entraron en Toulouse hasta muy tarde: el 11 de noviembre de 1942, y el sentimiento de derrota atormentaba a los habitantes. ¡La Resistencia cobraría entonces una nueva dimensión!
Esta visita comienza con el monumento en honor a la Resistencia, inaugurado en 1971. Concebido como una experiencia inmersiva, entras en esta obra subterránea para salir a la superficie, en el Jardín de las Plantas, frente a los bustos de héroes de la Resistencia como Jean Cassou.
A continuación, descubrirás el Memorial de la Shoah, diseñado por el arquitecto Mikaël Sebban. ¡Las seis altas puertas de acero inoxidable alineadas en forma de hexágono no te dejarán indiferente!
A continuación, la visita, de barrio en barrio, te sumerge en la vida cotidiana de esos hombres y mujeres que resistieron a su manera: prensa clandestina, reparto de panfletos, sabotajes, protección de los judíos, exfiltración de paracaidistas aliados…
El recorrido termina en la plaza del Capitole para recordar la Liberación, la marcha de los maquis y el júbilo de los tolosanos que salieron a recibir al general De Gaulle… Aún quedaba mucho por hacer…