CAPESTANG
Venga a descubrir la antigua residencia de verano de los arzobispos de Narbona. A finales de la Edad Media, era una espléndida residencia que algunos calificarían incluso de palacio.
Desgraciadamente, el castillo ha sufrido los estragos del tiempo, pero afortunadamente la parte más prestigiosa de la morada sigue ahí para dar testimonio de su antiguo esplendor.
En el primer piso de una vasta torre rectangular coronada al sur por matacanes sobre arcos y contrafuertes, se encuentra una magnífica sala de ceremonias. En el techo se pueden ver numerosas escenas de la época: animales, escenas galantes y escenas religiosas.
El conjunto destaca por su notable conservación y la extrema diversidad de sus temas.
Puede que los artistas nos sean desconocidos, ¡pero no cabe duda de que un gran maestro ha estado aquí!