SAINT-FELIX-LAURAGAIS
Situado en la proa de un espolón rocoso, ofrece una vista impresionante sobre toda la llanura. Entenderá por qué el pueblo pasó a llamarse “Bellevue” durante la Revolución Francesa.
Los vestigios del castillo se remontan a 1032, cuando el señor de Saint-Félix le rindió homenaje. Desgraciadamente, el castillo fue destruido durante la cruzada de Simón de Montfort contra los albigenses. Tras la cruzada, el castillo de Saint-Félix fue reconstruido en varias fases desde el siglo XIII hasta el XIX. Le espera un auténtico viaje en el tiempo.
Podrá explorar salas cerradas al público, como la capilla y la bodega, cuyo acceso se restableció a principios de año.
Visitas guiadas los martes a las 10.30 h.
Entrada: 6 euros para los adultos y gratuita para los menores de 12 años.